jueves, 13 de enero de 2011

PERMITMANÍA I

 Por Carlos Cortez -Argentina

Cuando un pescador empieza a profundizar su conocimiento en la pesca con mosca en agua salada, descubre que la mayoría de las opiniones autorizadas, pescadores calificados y guías, señalan a la pesca del PERMIT como  el último desafío del fly fishing.



Porqué llegamos a esta consideración?
  • No es el más veloz de los flats, el bonefish y la barracuda lo superan.
  • No es el más luchador, el tarpon, por mucho y hasta el Jack crevalle, son mejores oponentes.
  • No es el más grande, el tarpon es insuperable en tamaño.
Sin embargo la dificultad de su captura lo hace nuestro objeto de deseo. Esta dificultad se debe a una suma de factores, es el menos abundante, el más impredecible, el de mejor vista, el más desconfiado, el que más fácil se espanta y el que nos exige excelencia técnica.
Las tres codiciadas especies de los flats (bonefish, tarpon y permit ) en condiciones extremas pueden presentar tanta dificultad que pueden parecer inasibles,  pero para las dos primeras podemos encontrar situaciones en las cuales su captura es casi un hecho cierto, la pesca del permit con mosca no permite tal simplificación, puede lograrse una captura accidental, pero nunca se podrán prever condiciones tan favorables que nos aseguren el éxito.
Todo esto pone a prueba el temple del pescador. La perseverancia, la actitud y la tolerancia a la frustración son características tan importantes como sus habilidades técnicas y experiencia.
Condiciones a tener en cuenta
Debemos ser cuidadosos con la elección del lugar, la temporada, el momento y el guía, una mala decisión nos llevará directamente al fracaso.
Todo indica que la costa de Mexico es donde mayor cantidad de oportunidades encontraremos y los cayos de la Florida nos podrían dar verdaderos trofeos. Belize aparece como una buena opción, parecida a Mexico, Los Roques y Cuba exigen decisión de buscarlos, se encuentran en buen número pero son eclipsados por sus buenos y abundantes bonefish y tarpons.
La temporada alta en Mexico, Belize y Cuba va desde abril a julio, aunque febrero/marzo y agosto podrían ser aceptables según las condiciones climáticas.
En los Cayos de la Florida febrero/marzo pueden ser el momento de encuentro con grandes ejemplares, dependiendo del clima, y julio/agosto nos permitirán tener más oportunidades con ejemplares más pequeños, siempre hablando de promedios.
Es importante contratar a un guía que comparta nuestra pasión por su búsqueda, pues necesitaremos que posea el mismo carácter que el propio pescador y que haya adquirido la suficiente experiencia en el conocimiento de sus casi impredecibles hábitos.

  La importancia de la determinación y actitud
Una vez que estamos en situación, cada paso del proceso es exigente y diferente a lo que estamos acostumbrados.
Tenemos que estar totalmente concentrados y  decididos a ser agresivos en nuestro casteo, necesitamos que el objetivo vea o escuche nuestra mosca al tocar el agua y, además, que la vea en su camino hacia las profundidades. Se pesca principalmente con imitaciones de cangrejos que huirían hacia el fondo en situación de peligro y,  menos frecuentemente, imitando camarones. El tiro ideal se ha descripto y solicitado con la frase “on the head” ( sobre la cabeza ), significa lo más cerca de su cabeza posible, entre 15cm y 60cm por delante, espantaremos a muchos de ellos casteando así, pero podremos tentar a algunos, que de otro modo sería imposible.

 Cómo se los encuentra en situación de pesca
1. Alimentándose sobre una raya, nada atrás y sobre ella comiendo entre el sedimento que levanta. Se lo puede observar directamente o se ve la punta de la cola fuera del agua.
2. Alimentándose  en forma errática, nada y se detiene a comer continuamente, en la típica posición, con la cola levantada. Se la puede observar en forma directa, "flasheando", por el sedimento que levanta o se puede ver la punta de la cola ( tailing ).
3. Se encuentra a la espera de comida que arrastra la corriente, flotando ( floating permit ) en aguas  más profundas, se lo detecta "flasheando" o porque sobresalen de la superficie del agua las puntas de la aleta dorsal y la cola ( fin and tail ).
4. Nadando libremente ( cruising ), en general, en forma veloz y errática, se lo ve en forma directa.
Las probabilidades de que tome la mosca son mayores en la situación 1 y de allí decrecen, siendo la última, por lejos, la que nos brinda menores posibilidades.
En la 1, el permit se encuentra alimentándose y tiene su mejor defensa disminuida, la visión, pues come en la nube de sedimento que levanta la raya, un tiro sobre ella, bien presentado, tiene grandes posibilidades de tener éxito. Esta situación es muy común en la costa de México.
En la 2, el o los permits se encuentran comiendo en un bajo, nadan algunos metros, bajan la cabeza para remover el fondo, este movimiento levanta una pequeña nube de sedimento y vuelven a desplazarse en cualquier dirección para realizar el mismo movimiento, éstos son rápidos, casi "nerviosos". La ventaja de encontrarlos en tarea de alimentación nos brinda buenas chances si la mosca cae bien presentada, a escasos centímetros de su cabeza, frente a ellas. La dejamos profundizar y si no tenemos respuesta, se hace un tirón muy lento, esperando la reacción.
En la 3, también se está alimentando, pero en forma pasiva, flotando cara a la corriente, esperando cangrejos que suben a la superficie a comer y son arrastrados por la corriente, se debe realizar un tiro frente a ellas, muy cerca de sus cabezas, y mover la mosca, casi sin dejar profundizar ( a veces se usan moscas sin lastre ), lentamente al principio, para acelerar un poco si logramos la reacción.
En la 4, los vemos moverse rápidamente, debemos hacer un cálculo de la velocidad y dirección e intentar poner la mosca a unos 60 cm de su cabeza, dejando profundizar hasta el fondo y si no la toma, stripear lentamente buscando que vea el artificial y reaccione.


La clavada
En casi ninguna de estas situaciones se sentirá tensión antes de la clavada, y el "strip strike"( tirón para clavar )se hará viendo la reacción del pez y su lenguaje corporal, el permit siempre baja la cabeza y, obviamente, levanta la cola cuando come, ese es el momento de intentar clavarlo.
Los supuestos piques fallidos ocurren cuando el permit sigue la mosca por algunos metros y, buscando la tomada, se la detiene, a veces su movimiento es tan rápido que cuando se intenta clavarlo ya se empieza a alejar.
De cualquier modo, suponemos que por no ser un pez cazador, sino recolector, difícilmente tome la mosca y genere tensión, porque nunca lo hace agresivamente, pues no debe volver rápidamente a su seguro "lugar de acecho", sino que continúa con su rutina de recolección... la tensión la provocamos nosotros y luego el pez, cuando siente la clavada.



La lucha
Una vez clavado, como es un pez extremadamente fuerte, la lucha puede prolongarse por bastante tiempo, después de la primera corrida, en general es muy difícil recuperar backing, pues utiliza muy bien la forma de su cuerpo para oponer resistencia, tenemos que ser muy pacientes y conservar la tensión durante todo el tiempo. Los últimos instantes son críticos, y el trabajo en equipo con el guía es fundamental.

 
Equipamiento
El equipo a utilizar, generalmente,cuenta con una caña para SW de 9’ para líneas #9 o #10, porque se requiere presentar delicadamente una mosca voluminosa, montada en anzuelo 2 y, casi siempre, en condiciones ventosas.
El reel debería ser capaz de albergar un mínimo de 200 yds de backing de 20 o 30 libras de resistencia y poseer un freno suave, parejo y confiable.
Se usan líneas de flote para climas cálidos.
El líder, de flurocarbono, varía desde 9’ en días muy ventosos, pudiendo llegar a 14’ para días de absoluta calma, el tipet más utilizado es de 12 a 16 lbs de resistencia.

Las moscas
Las moscas imitan cangrejos ( la gran mayoría ) o camarones, cada lugar y guía tiene sus favoritas,  se destaca la MerkinCrab, por ser “todo terreno”.

Tip
Ah ¡ nunca olvide la cámara fotográfica, si logra capturar uno de estos increíbles peces, bien podría ser el último ¡! No tener un foto sería imperdonable…





Lecturas recomendadas:

The permit puzzle por Chico Fernández 

Hunting permit por Marshall Cutchin

Permit fishing with the merkinpor Tom Rowland

Permit on a fly por Jack Samson ( libro )
Fly fishing for permit por Jack Samson ( libro )

lunes, 29 de noviembre de 2010

Chime Lodge, grata sorpresa en la Patagonia Norte Argentina.

Raymond Horse, Pucón, Chile.  
Un grupo compuesto por pescadores bastante heterogéneos.Arquitecto, psicólogo, ingenieros, abogado. Todos preparados para pasar cuatro días a orillas del Rio Chimehuin, próximo a Junín de los Andes, Neuquén, Argentina, en lo que se conoce como Patagonia Norte. 






El clima nos anunciaba días con algo de lluvia, nada para preocuparse, poco viento y, con algo de suerte, una tarde de sol.  Cruzamos desde Pucón, luego de probar suerte en su casino y disfrutar de un “cordero al palo en un restaurante de pescados y mariscos”.   Todos teníamos claro que la tarea que teníamos por delante no era menor, ya que pescar con el nivel de aguas de noviembre no resultaba fácil, partiendo de la base que deberíamos olvidarnos de moscas secas. 
Collón Cura
Boca Chime
Debíamos juntarnos en el puente que cruza el Río Chimehuin, a un par de kilómetros antes de Junín, conociendo allí a nuestros guías para las próximas tres jornadas completas de pesca. Gustavo,  Cristián, Marco y Luciano.  Luego de un rápido paso por el centro del pueblo para comprar las licencias y tomar desayuno, nos dividimos en dos grupos, uno pescaría el Chimehuin Bajo, desde el Manzano hasta su salida en el Río Collón Cura; y el otro se dirigiría hasta el lodge, para dejar las cosas, acomodarse y bajar la sección alta del río, hasta el puente en que nos acababan de encontrar. Me quede entre los que fuimos al lodge.  Se encuentra ubicado a unos 20 kilómetros al oeste de Junín de los Andes, sobre el río, con una amplia vista del valle y su entorno.  Cerros de poca altura, bastante apampado, con un fondo de la Cordillera de los Andes nevada.  La instalaciones son excelentes, amplios dormitorios con baño privado  y gran parte construido a doble altura. Cocina americana amplia. Impecable.  Mirando al norte, por la ventana se veía el río, grande, crecido, de un color azul claro, casi transparente. Con su sonido fuerte me recordó que estábamos ahí para pescar, por lo que tan pronto nos enfundamos nuestros wader y preparamos los equipos partimos a nuestro destino inicial. 
 
 
La bajada al Chimehuin Alto es propia de estas tierras.  Abrupta. Simplemente las balsas se dejan caer por una pendiente de unos cincuenta grados y unos veinte metros de altura.  El río abajo corre fuerte, blanco por la espuma.  Ya sobre la balsa, guiándonos Gustavo  head guide,  a los pocos segundos recordé la enorme diferencia que existe entre las dos especies de truchas. O pescabas arco iris y alguna farios post desove y uno que otro salmón; o derechamente intentabas ir tras las farios residentes, gordas y famosas por su fuerza, de colores amarillos y café.  Asunto de no menor importancia, ya que la decisión de líneas y moscas pasaba por determinar el objetivo, como asimismo la manera que se pescaría.              
Decidí una opción conservadora, mosca mediana de colores claros con línea de hundimiento.  Antes de los cinco lances ya tenía una arco iris entre las manos.   Luego, como buen pescador de seca y ninfas, opte por indicadores de pique y moscas que imitan huevos. El resultado fue una hermosa arco iris, no antes de varios piques sin poder clavar correctamente.  Después de un frugal almuerzo, la tarde completa fue sólo de marrones.  Mosca grande, Un “gato” de aproximadamente 15 cm., de colores negro y rojo, con bastante brillo. Algunas llegaron a los 2 kilos y un par lo sobrepasaban.  Entretenido. Todo listo para  regresar al lodge para una comida y una copa de buen vino argentino Malbec.  A dormir, ya los dos días de trajín me estaban pasando la cuenta.

Los días siguientes fueron bastante similares, con aguas –eso si- muy distintas.  El segundo día recorrimos  el llamado Chimehuin Bajo, una bajada muy larga, por paisajes llenos de sauces, agua desbordada y muchas, muchas truchas fario y arco iris. Resulta extraña esa sensación de “nunca terminar”, un sauce tras otro, un cast tras otro, en busca de esa fario esquiva, mañosa, “turra” como les dice Gustavo.   La salida es bastante lejos, al menos una hora de viaje hasta el lodge. Una buena ducha, comida de caballeros, una abundante rasión de Malbec y Baranda … conectarse a internet –avance de la tecnología y tres generadores eólicos- para luego directo a dormir ... salvo el río no se escuchaba otro sonido. 
 
 
 
 
El tercer día bajamos Río Collón Cura Bajo, otro tramo muy extenso, caracterizado por la enormidad de las aguas y múltiples brazos, como asimismo la mayor presencia de percas, grandes, algunas de un par de kilos, que en nada debían envidiar la fuerza de las arco iris.  La salída ya es a la altura del Embalse Piedra de Águila. Toda esta área se caracteriza por la abundancia de ciervos.  No esta demás aclarar que en todo el viaje no deje de lanzar una y otra vez mi querido gato” rojo y negro, buscando incesantemente la fario del barrio, el monstruo del río, aquella trucha que ataca por alejar de su territorio y que, por ningún motivo, se mueve por algo más pequeño que un buen saltamontes o un pececillo.
La llegada al lodge fue como sufrir un déjá vu: la picada en su lugar, un buen vino o cerveza fría, una comida liviana y todo listo para descansar. No pudimos evitar salir a tomarnos unos bajativos a la terraza, una noche no muy fría, pero que a la luz de la luna llena y las nubes, pagaba con creces la estadía y ayudaba a olvidar el stress de un año de trabajo. 
                                          
 Comentario especial para nuestro último día en el río, bajamos todos el grupo juntos. Un grupo no menor ya que con guías llegábamos a 12. Preparamos un buen asado a la usanza argentina, con leña y a la orilla del agua.  “Pato”, la cocinera del lodge, se preocupó de aportar con los acompañamientos.  A la sombra de los árboles y con una copa de un buen vino tinto  cabernet chileno  en la mano, ya planeábamos volver en febrero o marzo. Sorpresa no menor para nuestros guías, ya que no sólo no acostumbran que los clientes norteamericanos destapen botellas, en esa cantidad y en lugar de pescar, sino que cierren en la misma temporada otro viaje. La próxima vez, eso si, dejaré de lado las moscas de dorados y me dedicaré, con gusto, a castear moscas pequeñas, con caña número cuatro y no más grande que número ocho. 
 

  
Hasta la proxima y muchas gracias a Fly Fishing the Run por la organización de este viaje.

martes, 26 de octubre de 2010

Fly Fishing Encounter 2010

Por Cristián Rodríguez O.
Casi no recuerdo hace cuantos meses atrás Leonardo Ramirez de Pescador.cl,  me hizo la invitación a participar en el Segundo Fly Fishing Encounter que  se realiza en la Patagonia Norte Chilena. Debo admitir que me mantuvo ocupado por las expectativas y requerimientos que tenían sus organizadores Mauricio Salazar y Luis Opazo, a quienes ya agradecí mi asistencia.  Mi tarea,  darle forma a una “clínica” y/o “taller”  de la pesca en agua salada del caribe, sin medios audiovisuales y a personas que no tenían ningún tipo de experiencia o sensibilidad en el tema.

 

 Sin darme cuenta, llegó la fecha y me encontraba nuevamente frente al volcán Osorno, en la ciudad de Puerto Varas. No olvidemos lo bello de la patagonia norte chilena,  es un regalo. Cómo me comentó el mismo Luis, tuvimos la suerte de tener el volcán despejado el día de nuestra llegada, cosa no menor cuando solo está así 60 días al año. Por otra parte, contamos con una excelente hotelería, les recomiendo el Hotel Solace si están por esta ciudad, excelente.
 
 
 


Bueno, fui obediente, dejé de lado las grandes presentaciones, videos y apoyos tecnológicos, dedicándome a buscar la forma más adecuada para que otros pudiesen  incorporar ciertos conocimientos de esta apasionante  arista de la pesca con mosca. Para esto me acompañé de todas las cosas que personalmente ocupo para ello, desde la ropa hasta mis equipos. Espero haberlo logrado, fue difícil tarea sintetizar algo que te apasiona tanto, de lo cual podrías estar hablando días.
  
 
 Como se planeó, avanzó el día y cada uno de los expositores  brindo lo mejor de su persona para el logro de los objetivos. Espero que los asistentes  aprecien que en este encuentro se tocaron temas centrales de nuestra actividad: historia de la pesca con mosca en Chile, desarrollo sustentable, técnicas de lanzamiento, estilos, atado, tipos y destinos de pesca con mosca. Todo esto  en un grato ambiente de camaradería. A la vez, pudieron tener en sus manos, equipos, implementos e indumentaria  para cada  pesca, de última generación en el mundo, si señores, en el mundo.  
 
Para cerrar,  comentar que desde Temuco  hasta Puerto Montt hoy ya saben que existe   pesca con mosca en el mar caribe,  o tal vez decir, están un poco más salados. A los organizadores,  gracias Mauricio y Luis  por recordarnos que Santiago no es Chile ,  que con afecto las cosas salen bien.

Cuando se encuentre en la Patagoinia Chilena, recuerde respetar el Reglamento. Pesque y devuelva.